[LUN] CAZADORES DE OFERTAS: ASÍ SE ENCUENTRAN DEPARTAMENTOS EN BLANCO EN TIEMPOS DE COVID-19

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En esta nota de Las Últimas Noticias (LUN) contamos parte de cómo es que actualmente conseguimos ofertas de proyectos en etapas tempranas y las ventajas que trae invertir en blanco.

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La costumbre de recorrer ciertos barrios buscando el cartel o indicios que den cuenta de que pronto se va a construir un proyecto inmobiliario estaba en retirada, pero la pandemia terminó por sepultarla. Quienes buscan comprar un departamento más barato, cuando aún no se ha movido ni una pala para construirla, se cambiaron a la búsqueda digital. La compra en blanco parte cuando el proyecto está recién en el plano -incluso a veces cuando se están tramitando los permisos en la municipalidad- y dura hasta que llega la primera máquina al terreno donde estará ubicado. Ahí pasa a la etapa en verde.

Es un periodo que demora entre tres a seis meses y es cuando una vivienda muestra su precio más bajo. ‘Es hasta 20% más barato. Además hay otros beneficios como pactar el pie en cuotas sin tener ahorros’, cuenta Isabel Letelier, subgerente de Operación y Venta de Inmobiliaria Insta. Las inmobiliarias lo hacen por necesidad. Requieren clientes en esta fase para que el banco les otorgue el financiamiento. ‘Cuando el banco presta el dinero para empezar a construir, exige una preventa de entre el 10% al 15% del proyecto. Al final se termina vendiendo un cuarto del proyecto en blanco antes de iniciar la construcción. Es una cifra alta’, afirma Letelier.

Al acecho

Según el último registro de la plataforma inmobiliaria Toctoc.com, a mayo de este año se contaban 5.904 unidades en oferta en etapa en blanco en la Región Metropolitana, a un precio promedio de 3.668 UF. Más del 50% de ellas están en las comunas de Ñuñoa y Santiago. Una de las formas de encontrarlas es buscando los proyectos en portales inmobiliarios, principalmente en Portalinmobiliario. com y Toctoc.com. Daniel Serey, gerente de Estudios del segundo, comenta que si bien antes se publicaban proyectos, eran sólo aquellos ubicados en comunas de alta demanda como Ñuñoa o Santiago.

‘Ahora se pueden encontrar de otras comunas también (San Joaquín, Independencia, Vitacura, etcétera). Muchas veces los inmobiliarios hacían la publicación cuando estaban iniciando su construcción y ahora se están adelantando como dos o tres meses, lo que hace que haya unidades en blanco por más tiempo’, destaca. Otra sorpresa fue ver avisos de casas en blanco, con una oferta de 530 unidades, situadas en su mayoría en Padre Hurtado y Colina. ‘La mayoría entró en abril, pero era raro que alguien comprara una casa a dos o tres año plazo, pero en este segmento puede ser hasta 10% más barata’, destaca.

También con brokers

‘Con la pandemia, las salas de ventas desaparecieron, lo que hizo que las inmobiliarias profundizaran su trabajo en Instagram y Facebook. Están siendo más proactivas en ir a buscar al cliente’, afirma Cristián Martínez, gerente Comercial de la empresa de inversiones Crece Inmobiliario.

Las inmobiliarias están informando los proyectos en blancos a personas que buscan información sobre ellos en los buscadores de Google, que mediante inteligencia artificial va segmentando el público de acuerdo a los gustos y preferencias. Felipe López, gerente comercial inmobiliaria Pilares, agrega que crearon una sala virtual donde muestran los planos e imágenes de los proyectos. ‘Ahora más del 50% de las ventas provienen de quienes llegaron por nuestro sitio web, que es muy relevante.

Antes primero se vitrineaba y el 70% de quienes compraban llegaban por el canal presencial’, indica. En esta etapa, destaca, han entregado opciones de pagar el pie hasta en 24 meses o con tarjeta de crédito, además de la oportunidad de poder elegir primero las mejores ubicaciones. ‘La mayor preferencia no está en la altura, sino en la ubicación, se buscan primero las que miran hacia el oriente y norte. Y a la gente joven le gustan los pisos altos. A los adultos, más hacia el medio y bajo’, detalla.

Otra fórmula que prendió desde el año pasado son los brokers inmobiliarios, que son los intermediadores entre inversionistas e inmobiliarias, como Brokers Digitales, Capitalizarme o Gen Proactivo, empresas que logran un poder de negociación mayor que al hacerlo de forma individual. Ignacio Corrales, director de Marketing de Brokers Digitales, cuenta que poseen una red de más de 132.000 microinversionistas.

‘Usamos la fuerza de la comunidad para negociar, por ejemplo, la cantidad de cuotas para el pie, bonos y beneficios. No basta con bajar el precio, hemos logrado hacer sesiones de promesas de compraventa sin multas, pago del pie hasta en 36 cuotas, búsqueda de arrendatarios gratis, seguro de arriendo, que a veces lo hemos dado nosotros, entre otras cosas’, afirma.

Hace pocos días, tuvieron una oportunidad de inversión en blanco, donde en 48 horas se logró comprar el proyecto completo. Eso sí, afirma que antes de hacer una firma de compraventa hacen un filtro. ‘Para reservar, se hace un análisis financiero para saber si el inversionista tiene la capacidad financiera para ello, que cuesta en torno a $100.000, que se devuelve si la persona no califica’, indica. Ellos logran -en promedio- unas 80 promesas por proyecto.

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